Ayer os proponíamos unos que aunque no son muy , sí se cuentan con cierto gracejo, pueden resultar (o al menos hacernos pasar un buen rato)

Sin embargo hay gente que de por sí, contando alguna anecdota o historia, pueden hacerte retorcer de la risa (o algo más si tienes el esfínter flojo) y dejar al mejor chiste del mundo a la altura del betún.

Hoy la risa está asegurada: