No se si será el fenomeno low cost (eso de pagar por cada gramo extra en la maleta) o por el miedo generalizado a perder el equipaje cada vez que tomamos un vuelo, pero la cantidad de maletas que la gente sube a los aviones (y el tamaño de estas) está aumentando exponencialmente.

Así que ya no se hace cola para escoger un buen sitio en la cabina, se dan prisa en embarcar para poder encontrar un hueco donde meter el trolley, la mochila, el bolso y los abrigos…antes de que se agote el espacio de los exiguos compartimentos situados encima de sus cabezas.

Pero este inconveniente tiene los días contados, una compañia sudafricana promete más espacio para acabar con este problema y sobre todos, para que no se repitan situaciones como esta: