Curioso articulo que encontramos en el consultorio médico del diario online Slttoday.com de St. Louis (Missouri, EEUU)

La pregunta al Doctor Paul Donahue es la siguiente “Mi hija se queja de que mis flatulencias son más frecuentes de lo normal. E insiste en que el gas que emite un individuo contribuye al calentamiento global. Desconozco si físicamente es posible retener dentro de mí el gas para ser más ecológica. ¿Tiene razón mi hija?”
La respuesta del Doctor, muy correcto él, se centre en explicar como se producen las aerofagias y por qué los pedos son olorosos, aquí esta la respuesta:
Se me saltan los lagrimones al leer esta historia de Wardog tan buena, que no tengo nada más que añadir.
Vaya como homenaje a todos los compañeros de soporte técnico…

El trato con lusers una tarea que requiere de habilidades que se han de adquirir con el tiempo. No es que sea algo complicado, pero hay que desarrollar el tacto. Para saber si la hostia se la das en la cara o es mejor castigarle el hígado.
Con el tiempo, uno aprende a reconocer el tipo de luser que tiene delante- o al otro lado del teléfono- sólo con escucharle durante treinta segundos. Es tiempo mas que suficiente para saber si es imbécil hasta hacer que te preguntes cómo puede seguir vivo y con todas las extremidades completas; si es un peligroso luser-pro convencido de que saber pronunciar “password” y “dirección IP” le convierte en un experto en informática que puede permitirse poner en duda tu juicio profesional y un poquito el sentido común. Treinta segundos son más que suficientes para identificar a uno del género Tolotuerzo, identificable porque, dadas tres intrucciones simples relacionadas con alguna tarea de ofimática, por ejemplo, pueden descompensar el clima con tal brusquedad que se desate un maremoto en Valladolid. El modelo “Anarrosa” te cuenta su vida como si de ello dependiese la solución a sus tribulaciones. Cada administrador de sistemas tiene su propio faunario, o incluso su propio jardin botánico de lusers en los casos más extremos. De hecho yo cuido de de varios ficus con gafas y de media docena de acelgas con corbata.
Pensaba que habíamos dicho adiós al invierno pero después del frio que hemos pasado este fin de semana parece que el mal tiempo se resiste a abandonarnos. Mientras tiritaba he recordado un audio que oí hace poco en el programa de Carlos Herrera.
Esto está basado (o quizás sea anterior) a un “email cadena” que circulaba hace tiempo con las vivencias de un estudiante “erasmus” en Finlandia…esto tampoco tiene despercicio
10 de Octubre
¡Hola! ¿Cómo va todo por ahí? Yo fenomenal. Hace un par de días que llegué a Helsinki. Tendríais que estar aquí, ¡esto es una pasada! Bajé del avión y estaba nevando. ¡La nieve es tan bonita! Parece algodón blanco. Esto está precioso, todo nevado. Eso sí, aquí hace bastante frío, pero me he comprado un abrigo fenomenal. ¡Es tan calentito!
Ya estoy instalado en casa de Fruder. ¿Sabéis lo que me pasó? De camino aquí apareció por la carretera un reno. ¡Qué cosa más bonita! En mi vida he visto animal más majestuoso. Parecía sacado de un cuento. Al llegar aquí resbalé con el hielo bajando la maleta del taxi. ¡Ja ja ja! Está todo helado, ¡es tan divertido!
Decía que estoy en casa de Fruder. Me ha dejado un coche para que vaya todos los días a la universidad., ¿no es fantástico? Ayer por la mañana, cuando fui a sacar el coche del garaje, me encontré con que había nevado por la noche, y tuve que quitar el montón de nieve con una pala. ¡Era tan auténtico! ¡Me sentía Doctor en Alaska!
Esto es fenomenal, me encantaría que estuvieseis aquí. Os envío una postal para que podáis admirar el paisaje, que parece salido de un cuento de Dickens. Creo que me he reconciliado con el mundo. Besos.
Volveré a escribir.
20 de Marzo
Esto es una mierda. Estoy hasta los cojones de este sitio. Esto es como el infierno pero con el aire acondicionado a toda hostia. ¿Quién coño me mandaría meterme aquí? ¡Te lo dije, mamá! Aunque os parezca mentira, aquí el termómetro no sube de cero. ¿En qué cabeza cabe? Por cierto, ¿qué tal las fallas? Bien ¿no? cabrones… Aquí no hace más que caer nieve todo el puto día. ¿Qué digo nieve?; mierda blanca, porque esto es mierda blanca.
Esta mañana, después de media hora de intentar arrancar el jodido coche (se había helado hasta la dirección), abro la puerta y ¿qué me encuentro? Pues lo de todos los mismo putos días: una tonelada de mierda blanca. El médico me ha dicho que me deje de jugar con la palita, que como se me vuelva a enganchar la espalda me voy a quedar paralítico. Desde que hace un mes pequé un resbalón en el hielo (mierda transparente) y me saqué una vértebra del sitio, lo estoy pasando fatal.
Luego, de camino a la universidad, he atropellado un puto reno. El cabrón se ha cruzado sin avisar. El reno, en mi vida he visto animal más hijo de puta… Y encima, ¡que te crees tú que me lo he cargado! El cabrón ha salido por patas mientras yo me quedaba en mitad de la nada con el radiador reventado. Los veinte kilómetros andando por la nieve me han dejado bien jodido. Los mocos se confunden con las lágrimas que ruedan por mis mejillas mientras os escribo estas líneas. No sabéis las ganas que tengo de volver. Estoy hasta los cojones de este puto lugar. Tengo ganas de llegar a casa y quitarme la mierda de abrigo que llevo encima desde Octubre y que ya empieza a apestar. Un abrazo a todos. Os quiero.
PD: Estoy pensando en suicidarme.