En 2008 un comando compuesto por tres hombres que se consideraban sicarios (al menos así se denominaban ellos mismos) fueron encarcelados por un delito que no habían cometido (el sexo oral en este caso deberia ser un delito).
No tardaron en echarlos de la prisión en donde les habían recluido. Hoy, todavía buscan la cadena de oro del líder. Si el vecino les molesta con sus fiestas nocturnas o quiere apalizar a algún colega que le debe unas cañas, quizás pueda contratarlos.
Son: El Equipo DAS