“Indiana Jones y la calavera de cristal” ha sido el blanco de la transgresora serie de animación americana esta semana. En el capítulo ‘The China Problem’, emitido el pasado miércoles, se podía ver como los protagonistas acudían al cine para ver la última entrega del famoso arqueólogo. En la película se veía como George Lucas y Steven Spielberg abusaban continuamente de su criatura más famosa ante lo cual abandonan la proyección.

La polémica está servida. ¿Claro desprecio por todo o inteligente crítica ante el poco nivel de la última entrega del popular Indiana Jones? ¿Tendrán algún límite los creadores de South Park?

Esta es la historia de John y Forrest Mars, los hermanos propietarios de Mars Inc., los creadores de los caramelos M&M’s.
En 1981, los estudios Universal llamaron a Mars y le pidieron permiso para usar M&M’s en una nueva película que estaban haciendo, tal y como se suele hacer normalmente con la aparición de productos en el cine. Además esto da mucho juego de marketing o de promoción a los productores. Se había pensado en los M&M’s para promocionar la película en este caso.
La respuesta de los hermanos Mars fue tajante: no. Y quizá deberían habérselo pensado dos veces.
La película era E.T., el extraterretre dirigida por Steven Spielberg, y la escena es ya muy conocida: Elliot, el amigo de E.T. usa los caramelos para conseguir introducir a E.T. en su casa.
Como los estudios Universal no tuvieron sus M&M’s buscaron otros caramelos parecidos y los encontraron con la empresa Hershey’s y una nueva línea de caramelos llamada Reese’s Pieces.
Cuando se editó la película a la gran pantalla, Hershey encontró el eslogan perfecto “el caramelo favorito de E.T.”, triplicando sus ventas en las primeras dos semanas y teniendo un crecimiento espectacular durante los siguientes meses. Su director, Jack Dowd comentó que fue la mejor campaña de marketing de la historia de la empresa, tuvimos un impacto similar al de una campaña de 15 o 20 millones de dólares”.