Pobre niño…
Olvídate de pagar un sólo euro en adornos navideños y sobre todo olvida la idea de volver a poner ese árbol de navidad de dos metros que compraste el primer año que estrenaste piso (a lo grande) y para lo cual ahora tienes que mover todos tus muebles para hacerle un hueco. Seguro que tienes una librería y un montón de libros apilados que están pidiendo a gritos ser ordenados de una vez.

Ni radares ni nada, lo mejor es este invento…
Si es que las madres siempre están ahí para ayudarnos a quedar bien, tanto para ponernos un condón como para decirnos que es lo que tenemos que hacer.